Qué esperar cuando su gata está embarazada ?

Es posible que hayas leído muchas publicaciones cuando esperabas a tu propio pequeño. Pero, ¿sabe qué ocurre cuando su felino se queda embarazado? No llenes el plato de Fluffy con pepinillos y gelatina. Sólo trátalo como la reina que es… de hecho. El proceso por el que una gata madre se prepara para tener gatitos se llama “engrosamiento”. Una gata puede quedarse preñada a partir de los 4 meses de edad, a menos que haya sido esterilizada para evitarlo.

Las reinas pueden entrar en celo cada 2-3 semanas desde la primavera hasta el inicio de la muda, por lo que están listas para criar la mayor parte del tiempo. El embarazo de una gata dura entre 63 y 65 días. Esto significa que una gata puede tener gatitos desde los 6 meses de edad.

¿Están embarazadas?

La forma más eficaz de averiguarlo es visitar a su veterinario. Puede validar que los gatitos están preñados, así como obtener una sugerencia de cuántos, mediante algunos métodos:

Palpar el estómago de su gato a veces es beneficioso, pero no siempre es preciso.

La ecografía puede validar la maternidad después del día 16. La ecografía no puede decirle cuántos gatitos lleva su gata.

Las radiografías pueden determinar el número de gatitos que cabe esperar, pero no siempre son precisas y no deben realizarse hasta que la gata tenga al menos 42 días de gestación, y en general no se recomiendan antes de los 55 días.

También hay algunas pistas a las que puedes prestar atención.

El vientre de la gata crecerá unos treinta días después del apareamiento. Otro síntoma que aparece a medida que avanza el embarazo, 2-3 semanas después de la concepción, es el aumento del tamaño de los pezones, así como su enrojecimiento (también llamado “rosado”).

El cuidado de su reina embarazada

No es habitual, pero en las primeras etapas de la maternidad su gata puede experimentar “náuseas matutinas” que pueden manifestarse como falta de hambre o vómitos. Si esto sigue ocurriendo, llévala al veterinario. A medida que las hormonas aumentan y el útero cambia, pueden mostrar signos de agotamiento. Esta etapa acabará por remitir una vez pasadas estas primeras semanas.

Al igual que muchas otras mujeres del reino animal que llevan un bollo en la cocina (o en el caso de una gata, unos 4 bollos por recipiente), tu gata puede necesitar comida y calorías extra durante el periodo de gestación.

Al final del embarazo comerá aproximadamente una vez y media su dieta habitual, así que asegúrate de que tiene acceso a su dieta habitual. Lo más probable es que su veterinario le sugiera que alimente a su futura gata con comida para gatitos o con alimentos diseñados para felinos preñados y lactantes durante todo el periodo de gestación y lactancia.

Los virus pueden infectar a los gatitos antes de que nazcan, así que asegúrate de que tu gato está vacunado regularmente. Si su gata embarazada requiere una vacunación rutinaria, así como un tratamiento antiparasitario o antipulgas, o si necesita medicación, consulte primero a su veterinario para asegurarse de que el tratamiento es seguro para ella. Es mejor vacunar antes de la cría, ya que la mayoría de las vacunas no son seguras durante el embarazo.

Consejos para preparar el gran día

Haz que tu casa sea un lugar cómodo para el próximo nacimiento. Si habitualmente permite que su felino salga al exterior, deje de hacerlo para evitar que se ponga de parto durante sus paseos.

Unas dos semanas antes del día del parto, puede notar que su gata se comporta de forma diferente al entrar en la fase de anidamiento. Para ayudarla, puedes buscar en tu casa un lugar excelente para dar a luz. Busca una caja de tamaño medio con una pequeña abertura y cúbrela con papel, toallas viejas y mantas suaves para crear un espacio tranquilo para la madre y sus futuros gatos.

Debes colocar la caja en un rincón tranquilo de tu casa. Deje que su gata embarazada lo visite con frecuencia, antes del parto, para que se acostumbre al lugar y se sienta cómoda.

Recuerda que puedes dirigir a tu gata durante todo el tiempo posible y establecer el mejor lugar posible para que dé a luz, pero probablemente hará lo que haga. Si pretende dar a luz en un cesto de la ropa sucia, detrás de la papelera o en el fondo de tu armario, lo hará.

Cuando veas que la gata sigue en modo nido, llévala al veterinario para que le haga la última visita prenatal. El veterinario le dará más información sobre cómo preparar el parto, comprobará la salud de la madre y del gatito y le aconsejará sobre qué hacer en caso de emergencia durante el parto.

Dos indicios de que se acerca el gran día: las gatas normalmente dejan de alimentarse 24 horas antes de dar a luz y su temperatura desciende por debajo de los 100 F. ¡Los gatitos se llenarán en un abrir y cerrar de ojos!

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