¿Por qué mi perro come caca?

Si ha observado que su perro come caca, puede preguntarse si hay una deficiencia nutricional o un problema psicológico detrás de este hábito. Puede que esto le resulte angustioso, pero puede que sea simplemente la naturaleza canina. Muchos caninos consumen heces que los veterinarios consideran regulares.

La propensión de algunos perros a comer sus propias heces o las de otros animales domésticos tiene un nombre taxonómico: coprofagia canina inespecífica. No se conoce ninguna relación entre la alimentación y esta enfermedad. Si comer caca es un comportamiento nuevo para su mascota, puede haber otro problema, pero normalmente se trata de una rutina desagradable.

Su perro no es el único que lo hace. Aunque no hay muchas investigaciones sobre este tema, un estudio descubrió que uno de cada seis caninos come caca habitualmente. Las madres pueden hacerlo para ordenar. Después de tener una caja de arena, las madres suelen consumir las cacas de sus cachorros para mantener limpia la guarida. Este es un hábito típico, y no todas las madres dejan de hacerlo cuando sus cachorros son destetados.

Los golosos son más propensos a comer caca. Los perros que están motivados por la comida y toman comida son más propensos a tener estas acciones. Los perros han progresado a través de la búsqueda de comida, por lo que esto puede ser una reacción para asegurarse de que tienen suficiente para comer.

Puede ser un esfuerzo para ganar interés. Si su perro busca atención y entiende que usted suele reaccionar con fuerza cuando le pilla comiendo caca, este comportamiento puede ser una forma de hacerse ver. Comer caca puede parecerse a otros comportamientos indeseables de búsqueda de atención, como morder, saltar o tomar puntos para iniciar una persecución.

Si su perro se come sus propias heces, éstas pueden contener alimentos no digeridos. Esto es un signo de un posible problema médico.

Es posible que su mascota no se sienta muy bien. La coprofagia, especialmente si es un hábito nuevo, puede ocurrir cuando hay algo médicamente malo en su mascota. Puede ser un signo de enfermedades del tracto digestivo, del hígado o de la mente. También puede notar un aumento de peso repentino, vómitos u otros cambios de comportamiento. Consulte a su veterinario para descartar parásitos intestinales, diabetes, problemas de tiroides o cualquier otra enfermedad.

Esto puede ser un signo de ansiedad. Otra posible causa de que un perro se trague las heces puede ser que su mascota esté inquieta. Esto puede ocurrir si la mascota ha sido penalizada por ensuciar la casa. Si el perro está encajonado, va al baño y consume las heces, puede ser una acción para evitar la ansiedad.

Consejos para entrenar a tu perro para que deje de comer caca

El primer paso es comprobar que no hay ninguna condición médica subyacente que esté causando el comportamiento. Si su veterinario le aconseja que se trata de un problema de comportamiento, hay algunas formas de entrenar a su perro para que deje de hacerlo.

Restringir el acceso a la caca. Los perros que quieren comer caca eligen las heces frescas, así que elimine los residuos de su césped rápidamente. Si tienes felinos, esto también significa limpiar la caja de arena justo después de que tu gato salga al exterior y asegurarte de colocar los residuos en un lugar al que tu perro no pueda llegar.

Ofrezca un juguete para las pausas para ir al baño. Si tu perro busca cosas para comer en la hierba cuando le dejas hacer sus necesidades, lleva un juguete o una recompensa para distraerlo. No lo dejes solo con tiempo para buscar.

Manténgase positivo en su entrenamiento. Trabaja con refuerzo positivo y asegúrate de entrenar a los perros con órdenes como “déjalo”. A veces se necesita tiempo para acabar con un mal hábito, así que sigue con él.

Prueba los complementos alimenticios. Si ha reducido recientemente las calorías de su perro, puede considerar la posibilidad de cambiar a una fórmula rica en fibra. La adición de suplementos enzimáticos puede hacer que la preferencia por la caca del propio perro sea mucho menos atractiva. Algunos propietarios han conseguido limitarlo añadiendo papaya, requesón o piña triturada a la comida de su perro.

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